martes, 21 de enero de 2014

Ana María

Vuelve a estar aquí...

Que tal? - me dijo-  Muy bien la verdad, bueno bien solo. Todo esta guay. Seguro? - me preguntó -. La verdad es que... no pude evitar echarte de menos pero no sabía como decírtelo, tenía miedo a molestarte. Tu nunca molestas boba - me contestó -.

Pues mi ansia de verla, abrazarla, sentirla, tenerla... eran absolutamente enormes. Tenía muchas ganas de estar con ella, que me quisiera como antes, que me tratara como antes, sin malos recuerdos, sin malas miradas, sin excusas baratas.

Tú, que estabas en los buenos y en los malos momentos. Tú que me mirabas y cada día me decías que me querías, que no temiera, que estabas ahí, que tu y solo tu me protegerías. No sabes las ganas que tenía de verte, una vez más.

Nunca te has ido de mi cabeza, como no... Has marcado mi vida, lo sabes verdad? Lo sé - me dijo - Yo también tenía ganas de verte y estar contigo.

Sus ojos me miraban con cara curiosa como siempre, diciéndome como lo había hecho, como me sentía, porque le había llamado para que volviera... Pues no podía aguantarme, tenía ganas de volver a verte y de que me aconsejarás como siempre bien has hecho.

Tengo la plena confianza que sabrás guiarme de nuevo al camino de la luz, al camino que siempre he querido, a ese lugar ideal, donde no existen las oposiciones, mejor no digo más, tu ya sabes de que hablo, verdad?

Abrázame otra vez, Ana María!

martes, 14 de enero de 2014

No pude dormir..

Y hoy es un día de esos en los que te pintas la sonrisa en la cara y sales a enfrentarte al mundo. Una patada tras otra, un mazazo tras otro, pero tu sigue con la cabeza alta, sonrie!

Levantate de la cama, ya ha sonado el despertador, venga vaga. Sientate en la cama, respira, estirate... Es otro día, coje la ropa, vistete. Cuidado el suelo esta frio. Peinate pero sobretodo, maquillate. Maquilla esa sonrisa de niña pequeña, que nadie vea en realidad lo que ves, el frio que tienes...

No tiene sentido, buenos días me digo, y aquí un día más frente a un vulgar espejo intentando averiguar que hago aquí, y porque...

Pues no puedo más, día tras otro el tiempo pasa, los minutos siguen y yo sigo aquí, sola, sin nada viendo pasar la vida sin poder hacer nada. Paralizada por la culpa de mi pensamiento, por no saber como realmente ser, porque me duele no poder ser como me gustaría, no me refiero a... Bueno da igual.

No quiero, hoy no quiero pensar, y  quiero que te vayas de mi cabeza, aquí y ahora. No soporto que estés aquí un día más, no quiero. Olvidame.

Y por su culpa no pude dormir...

martes, 7 de enero de 2014

Mejor no..

Pues quizás hoy, hubiera sido mejor no salir de la cama. Hubiera sido mucho mejor ahogar las penas en alcohol u otros drogas. Quizás hoy no hubiera tenido que sonreír,  o simplemente aparentar que era feliz.

Hoy, hoy... No sé por donde empezar. Me siento tan llena de respuestas y tan vacía de preguntas... Me siento tan pequeñita, tan inútil, tan... No lo sé.

Solo sé que hoy, no es un buen día. No puedo más voy a estallar en mil pedacitos. Yo también quiero llorar y pasarme todo un día en la cama tirada sin hacer nada, sabiendo que hoy no era mi día. Daba igual lo que hiciera... Nada iba a salir bien.

Pues no tengo ganas de hablar, ni de ser yo, tengo ganas de desaparecer de este mundo insólito y sin alma. Tengo ganas que de saber que lo único que prevale es mi pensamiento, mi desgraciado cuerpo se va, para no volver.  Para evitar interferir en la conciencia de mi pensamiento. No quiero, no puedo...

No voy a discutir un día más, una vez más por ciertas conversaciones que suceden de manera tan intrascendente que dejan mucho que desear. Pues no sé que hago aquí, tal vez estaría mejor en una celda, aislada del mundo, sin que nadie pueda verme, sentirme, oirme...

lunes, 6 de enero de 2014

El principio

Pues sabiendo todo lo sabido, la historia no sé ciertamente donde empezó. Pero la cuestión es que empezó.


La verdad es que no recuerdo el momento exacto, solo recuerdo que el ansia era tan y tan grande que no pude evitar dedicar unas palabras al olvido, no pude evitar sentir una sensación de satisfacción total cuando creí, que aquello quedaba en un momento del pasado.

No tengo muy claro porque lo hice, porque esto y no otra cosa. Pero, nunca me he preguntado tampoco porque no. Quiero decir, porque no hacer algo? Porque nadie lo hace?. Vaya estupidez...

Cada día que pasa aprendo algo nuevo, pero lo que más me ensaña a vida día a día es a ser yo. A huir de lo que quiere o deja de querer la gente, a sentirme bien conmigo misma, a saber quien soy, que opinen lo que quieran. Pero que opinen, que hablen, critiquen...

Absolutamente soy yo, con mis virtudes y mis defectos, que quien me conoce, los reconoce. Y quien no, que no me juzgue. 

Pensamientos olvidados quedan atrás en un mundo de colores abstractos sin mucha ni poca intención de avanzar en un mundo de maniquís irreales, que cuentan historias de terror desesperado para intentar dárselas de importantes. Lo único a lo que debemos aprender a temer es a uno mismo. Solo nosotros somos capaces de confiar o no, de ser fieles o no, de cumplir promesas o no... Nosotros, nuestros pensamientos, nuestras decisiones, nuestros  recuerdos...

Todo eso y mucho más somos nosotros, eres tu, soy yo, somos nosotros. Capaces de cambiar nuestro destino a cada paso que damos, con cada decisión que tomamos. Todas y cada una de ellas forjan un camino, un camino lento y costoso, unas veces duele otras no tanto, pero ir descalza sobre un montón de piedras, tierra y hojas... finalmente quiebra tus pies de princesa.