lunes, 30 de noviembre de 2015

Por querer, lo quiero todo.

Me dediqué a escribir historias irrelevantes y sin mucho sentido. Creo que debo perdonarme a y misma y ver más allá de lo que eso supone.

Quiero volar y vivir experiencias nuevas.

Quiero hacer lo que me gusta y ser muy buena en ello.

Quiero empeñarme y conseguirlo.

"Querer mejorar sin parar, conocer, reír, sentir, vibrar, experimentar, tocar, saborear..."

Quiero no saber que pasará dentro de unos meses, pero a su vez que aparezca sutilmente en mi cabeza.

Quiero desear lo prohibido y que se cumpla.

Quiero viajar y regalar sonrisas tímidas.

Quiero poder regalar abrazos y besos cuando me apetezca (y que nadie me reprima).

Quiero una noche sin dormir, una llorera con hinchazón ocular, una risa con dolor de estómago y mandíbula.

Quiero reírme por vergüenza y también perderla.

Quiero emborracharme y decir tonterías, fumar.

Quiero ponerme un dolor con tacones incluidos, unos labios rojos y una rompe-cuellos de chaqueta.

Quiero ser el centro de atención al bailar, pero que nadie se atreva a llegar.

Quiero dormir desnuda, pasar un día sin hacer nada, otro sin para un segundo.

Quiero hincharme a comer, y también a morir de hambre.

Quiero volver a casa, pero me gusta mi vida aquí.

Quiero calor y sol, aunque la lluvia me ayudar a pensar.

Quiero un trocito de cielo, sabiendo que me encanta el infierno.

Por querer, lo quiero todo.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Nunca olvides que te quiero.

Esto no le he hecho por nadie y tampoco pensé que lo haría por ti pero creo que es el momento exacto para poder.

Como siempre no voy a escribir nombres pero esta vez las iniciales deben aparecer: L.T.
Aunque no aparecieran también te identificarías no? 

Como agradecerte cada momento a tu lado. Cada sonrisa sin venir a cuento, cada mirada furtiva... Como poder describir todo lo que siento a tu lado, pues el espacio se hace pequeño.

Tu dulzura a caminar y tu intensa mirada al verme sonreír me abruman una vez más. Y aunque los kilómetros nos separen esta vez, pronto te volveré a ver y será único, como siempre. Tenemos muchos momentos especiales, unos buenos, otros malos, otros que mejor no mencionar pero a tu lado he aprendido a ser un poquito más yo y hacerme valer. También a valorar aquello que quiero y que deseo tener. 

No tengo muchas palabras en el tintero hoy para mi pluma, pero creo que no hacen falta muchas tampoco. Si no las exactas...

Un te quiero inesperado.
Una sonrisa picarona.
Una mirada cariñosa.
Un beso entre sonrisas.
Un abrazo de película.
Y unas muchas felicidades como las mías.

(millón de años de la foto, pero una de mis preferidas)

Nunca olvides que te quiero.

martes, 17 de noviembre de 2015

Tu, contigo.

Y con la mirada bajita, ella levantó la cabeza. Que bonita parecía a la luz de la una, pues sus labios brillaban con una calidez sorprendente (sobretodo porque estábamos en pleno diciembre).

Con el frío metido entre los dedos mi cabeza se paró a preguntarse que debía hacer y como debía seguir. Si la vida había esperado algo mejor o si tal vez esto solo era una prueba más Aún confusa mis piernas emprendieron el camino de nuevo.

Que calles ya, pesado, me molestas! Puto móvil... Que si ring, que si rong... a tomar vientos. Y sin pensármelo dos veces pulse el botón de apagar. Ay! Ha sido sin querer, es que no tenia cobertura, es que no tenía Internet... NO COÑO ES QUE QUIERO QUE ME DEJÉIS EN PAZ!

Que es un día de esos en el que no e apetece que te mareen, que sabes que tienes a mucha gente, que se lo agradeces mogollón pero coño que te estén diciendo siempre si estas bien o no... al final cansa. Que si igual no te lo dijeran te quejarías también, pues si pero eso es otro asunto.

Con la nariz apunto de parecer un tomatito cherry, decidí irme. Sí, así sin más. Mire hacia delante, me hice una sonrisa mentalmente y empecé a vaguear sin rumbo pero sabiendo por donde pisaba. Esta calle, esta otra, derecha, abajo, escaleras, arriba, izquierda, pasadizo, parque, puerto, hierva, asfalto... Y sin darme prácticamente cuenta terminé en un lugar que no sabía ni que existía... Si, y que rara me sentía.

Y la verdad es que quiero una vida para mí, no para hacer lo que se supone que se debe hacer. Una vida para hacer lo que yo quiera, cuando yo quiera y porque quiera en ese momento. Porque si necesito irme sola, que pueda hacer, porque si necesito abrazarte poder hacerlo, pero si necesito pensar (escribir) pueda hacerlo. Y que mis pensamientos no perturben los tuyos ni los de nadie, porque son míos y solo míos.

Y tampoco nadie sabrá a que me refiero exactamente, porque cada uno tiene su historia, y cada uno interpreta de una manera, pero lo mejor de poder escribir, es que cada persona que lea esto, se identificara con un momento en concreto y lo recordara. Y lo hará contenta o triste pero lo hará. 

No quiero llevarte a un mundo que no comprendas, pues mis palabras se elevan. Pero tampoco quiero que juzgues aquello que no sabes ni apreciar. Que no quieres hacerlo perfecto, no lo hagas, pero no juzgues algo que no sabes que es y como te hace sentir.

Quiero verte guardar silencio en una noche clara y sonreír al mismo tiempo con la luz del atardecer, quiero que levantes la cabeza y que le digas al mundo lo mucho que te quieres y que sabes vivir, tu, contigo.