viernes, 19 de octubre de 2018

Demonios

Demonios sinceros, austeros. Que vienen, se quedan y se vuelven. 
Demonios de sonrisas y de llantos. 
Demonios que no tiene espera. 

De aquellos que no tienen alma, pero si regalan el corazón. 
De esos, que juegan con la muerte y temen a la vida. 
De los otros, los que no sienten sin ver y viven sin sentir. 
De los que miran más allá de si mismos, de aquellos que buscan la soledad en la compañía y cuando están solos no acompañan nada.

Demonios que no tienen final ni destino, de los que alargan su deseo hasta encontrar aliento.

De aquellos que vigilan si el orden abunda o si por el contrario los sueños nos inundan.
De esos que prefieren amar sin parar, que arrepentirse de por vida.
De los otros, los que no caen, los que fallan, los que arriesgan y ganan. De los que pierden y lo intentan sin mirar atrás.

Demonios, de aquellos, de esos, de los otros, de los que yo me he sabido aprovechar.

Lara Marza

martes, 18 de septiembre de 2018

Oscuridad

Te observo y me pierdo en ti, en tu luz y en tu oscuridad, me invaden. Siempre me invadieron a partes iguales, aunque hoy por hoy la oscuridad gana.

Gana por goleada a un montón de luces que iluminan tu sonrisa, sí, ganan. Y como parte habitual de ti, la inmensidad del universo te abruma, te desconcierta. La oscuridad ha sido parte de tu entera persona, hay veces que aflora más, y esta, es una de esas veces.

Una de las veces en la que nadie entiende que sientes, pero tu lo sientes. Que ni tu mismo sabes que pasa, pero esta pasando. E intentas buscar una explicación lógica a todo aquello que intentas ordenar pero... realmente no hay nada que ordenar. Porque cada uno le da su propio orden.

Y aunque mires al espejo y tengas la lágrimas en los ojos, contenlas hasta que en tu cuerpo entre el oxigeno suficiente como para volver a absorberlas. Respira, detiene a tu corazón que se acelera, habla contigo o no hables, evádete... Busca algo para hacer y no hagas daño a los demás. Esa parte de oscuridad de la que hablo es la que es capaz de destruir a toda persona que te da ayuda, es aquella que no sabe explicar que le ocurre, aquella que se encuentra acorralada y enmudece gritando. 

Y debo admitir que hoy mi parte oscura, también ha salido a pasear.

Lara Marza

miércoles, 25 de abril de 2018

Sí, de esas.

La verdad es que hay veces que me cuesta aceptar cosas que son tremendamente evidentes. Y no por el hecho de ser orgullosa, ni mucho menos. Aunque lo sea, es complicado de explicar.

Sin querer un día pensaste que jamás encontrarías a alguien, que todo el mundo te lastimaría, que el amor de verdad no existía, que solo era cuestión de sexo, que todo se podía controlar... Y así hasta el infinito y más allá. Empiezas a reflexionar de donde vienes y no ves el camino claro, de hecho lo ves todo oscuro, sin futuro ni presente y a veces ni pasado, por no querer recordarlo. Pasaban los días y la cabeza te estallaba, pasaban las horas y yo solo tenía ganas de dormir, dormir y dormir. Los días de verano eran cortos para mi, pues no quería que pasará otra cosa que no fuera el tiempo. Quería curarme.

No es que se pase bien intentando reconstruir- TE. Sí, a ti mismo. La verdad que es como ver que un granito de arena es toda una montaña y no sabes muy bien por donde empezar. Pero aunque parezca mentira, todo pasa.

Todo pasa, los pensamientos van desvaneciéndose poco a poco, día a día. Empiezas a brillar y a crear tu nueva coraza, porque aún hay duelo... digo duele. Y yo también cree mi coraza, la que me protegía. Me había propuesto cosas tan sencillas como no aferrarme ni a nada, ni tampoco a nadie. También cumplir retos atrasados, vivir al limite, salir, reír hasta más no poder y de igual manera llorar. Ver un amanecer o dormir en la playa, enseñar mi cuerpo y ponerme algo que jamás hubiera dicho que me pondría, ser muy descarada y no tener miedo a nada. Todas esas cosas junto a muchas más me propuse.

Pero lo que yo no sabía es que yo iba a cumplirlas y además no iba a cambiar ni un solo milímetro de mi. Parece extraño pero es así, y ahora me doy cuenta, he hecho todo lo que me propuse, he cumplido sueños, metas, he viajado, he reído, vivido, follado, comido, escuchado, mirado, nadado... pero lo que no he hecho es dejar de ser quien soy. Aún con el alma herida, he sabido crecer y recomponerme, ver las cosas y personas que nunca había visto. Hubo momentos en los que de verdad pensé que iba apagando y jamás podría sentir nada por nadie, pero, gracias vida.

Gracias por darme regalos día tras día y por hacer que mi ser nunca cambie, pero siempre desvaríe. Y aunque mi voz diga totalmente lo contrario debo admitir que soy una romántica empedernida.

Romántica de esas que le gustan los besos inesperados, las llamadas "sin ton ni son", los abrazos que traspasan fronteras, las miradas furtivas y los regalos a escondidas. Soy de esas que se emociona cuando habla de sentimientos, que escribir/decir  te quiero supone un reto, y que no hacerlo también. De las que no puede evitar rozar tu mano para comprobar que eres tú quién esta ahí y de las que se pierde en tu mirada, cuando no la ves. Sí, de esas.

Lara Marza

miércoles, 11 de abril de 2018

Una estrella

Os prometo que he tenido días mejores, de verdad y peores también pero no sé, me siento rara.

No te ha pasado nunca, que te levantas un día y no sabes muy bien porqué, sonríes y sonríes mucho, y te emocionas y no paras de vivir cada instante de tu día. Te agotas y aún así eres capaz de levantar la cabeza y sonreír una vez más. Pues en ese plan estoy.

Simplemente hay sentimientos que me abruman y hacen que mi alma se llene de miedo y otra veces me dan el empujón que necesito para seguir corriendo. ¿Corriendo hacia donde? Hacia ninguna parte y hacia todos lados, corriendo sin mirar atrás y deseando tocar el futuro, mirando donde piso sin chafar a nadie, avanzando con pasos firmes y otros inestables. Tirándome a la piscina de cabeza, llorando hasta que los ojos se hinchan, riendo hasta que la mandíbula me duele, bailando hasta acabar agotada...porque con esa intensidad lo hago todo. Con la fuerza de mi interior me expreso. Con la sensación de todo o nada, pero nunca a medias. 

Algo a medias es como un camino sin terminar, y aunque haya momentos en la vida que necesitas un "stand by" eso no significa que hayas dejado tu camino, simplemente has cogido un pequeño desvío que te ayuda a poder continuar con el camino principal con más fuerza y energía. Recuerda que no siempre hay porque ir en linea recta, muchas veces las curvas no son ni el camino más sencillo ni el más rápido pero si el que más vale la pena. Y yo creo que me he dedicado a coger todos los desvíos que he encontrado, absolutamente todos, porque parece que "lo mío" no llega nunca. 

Pensamientos desesperados salen a la luz y los más corrientes se esconden, pues no me atrevo a decir con palabras todo lo que pasa por mi cabeza, porque sin querer he aprendido a callarme, a que no siempre tengo que hablar y a que no todo el mundo responde como yo lo haría, por suerte o por desgracia, le doy mil gracias a la vida, por ponerme obstáculos. Y quiero más, que aunque esté rendida y sin fuerzas, brillaré... te enteras? Brillaré, quizás tarde días, meses, años...el tiempo no me importa, solo quiero superar cada instante y brillar más alto, más arriba... como una estrella tal vez fugaz, pero una estrella.

Lara Marza

jueves, 15 de marzo de 2018

Alguien como yo

Joder, esto no tenía que volver a pasar. Se suponía que ya había terminado con esto... que todo había acabado, que las cosas eran más sencillas, porque?

Pero lo que me molesta más de toda la historia, no es la mía y eso es más jodido todavía. Y esta vez hablo de todas esas personas que han amado alguna vez, que han sido correspondidas, que están  ilusionadas por algo o alguien, por todas esas personas que se levantan esperando el momento del día para ver a "esa persona"... y lo más importante que sea correspondida, que no haya miedos y si los hay que lo hagan con miedo. A todos y cada uno de vosotr@s, os envidio y mucho.

Os envidio a un nivel que nadie puede imaginarse. Y supongo que igual que todos habrá días mejores y días peores, los habrá. Pero os aseguro que es bastante más difícil estar en una situación donde la incertidumbre te abruma, donde tu apuestas y la otra persona no sabes si lo hace. Y de pronto parece que sí, pero luego es otra vez que no, y después ya no importas nada, y luego lo importas todo... Como es eso? Como se hace? No puedo llegar a entenderlo.

Yo, personalmente, cuando quiero o me importa alguien, lo hago saber, de una forma o de otra, pero lo hago saber. Como es eso de... ahora sí, ahora no? Yo no sé hacerlo... no se dar las cosas a medias, o te ignoro o te doy atención ambas cosas a la vez es inviable. O estás o no estás, a favor o en contra, si o no... a mi las cosas a medias no me van, y no lo harán por lo menos hasta el momento. De verdad cuesta tanto sincerarse con alguien? Hablar las cosas claras, hablar de los miedos, de lo que se quiere, de lo importante, de lo que no vale nada, de millones de cosas y también de ninguna... De verdad cuesta tanto expresarse, apostar y ver que pasa? De verdad? Bueno, es decisión de cada persona, pero la otra persona, te aseguro que se va a cansar de esperar... 

Nadie espera eternamente, todo el mundo encuentra algo diferente, donde hay conexión, pues eso sentí yo contigo, la putada de todo esto que tu haces que la conexión se corte, eres tú, quizás es que no estás preparado para conocer a alguien como yo. Y diciendo como yo, no me refiero a ni mejor ni peor. Alguien como yo... es alguien que no le importa hacer tonterías para que rías, alguien que con mirarle la cara ves que siente, alguien que se pone roja cuando habla de amor y al mismo tiempo no tiene ninguna vergüenza cuando habla de sexo, que se ríe en los momentos incómodos, alguien que da todo por los suyos (esa persona que puedes llamar a cualquier hora, te cogeré el teléfono...), alguien que tiene secuelas sentimentales, que tiene más inseguridades que nadie, pero que muchas veces expresa todo lo contrario, alguien al que le tienes que romper una coraza cerrada a cal y canto, alguien que sabe sonreír cuando esta rot@ por dentro, que ríe cuando llora desesperadamente... pero sobretodo alguien que se conoce y se quiere a si mism@.

lunes, 22 de enero de 2018

Quiérete!

En primer lugar, quiérete!

Quiero decir, quiérete de todas y cada una de las formas que conozcas y de las que no conozcas también. Explora, siente, averigua, investígate...

Quererte significa permitirte todo aquello que necesitas y valorar todo lo que quieres cerca de ti. También tiene que ver con lo que tu piel dice, con lo que tu cabeza siente o con lo que tu corazón late fuerte.

Hay que darse cuenta de las cosas que la vida nos ofrece, las ganas de vivir y también de las oportunidades. Quererse también significa aprovechar cada una de esas ocasiones que nos brinda la vida, exprimirlas al máximo y después aprender de ellas. También hablo de dolor, el sufrir en cierta manera también es quererse, porque tu mente y tu cuerpo se liberan, se están curando, necesitan soltar  toda la mierda que tienes acumulada, y eso, también es quererse.

Amarse, mirarte al espejo y verte, y no hablo de físicamente, hablo de ti, verte a ti como persona, a ti como amas cada poro de tu piel, amas como piensas, como eres... Amas tu forma de ser, amas tus caras al reír y de la misma forma al llorar. Y amas a tu cuerpo también, cada uno de tus lunares, cada cicatriz que tu piel alberga tiene una historia completamente diferente, la cual tu recuerdas sin apenas darte cuenta cada vez que tus manos la acarician. 

Valorar qué necesitamos no es una tarea fácil, hay personas que tienen más facilidad para realmente ver que necesitan en su vida, aunque creo que eso va ligado a la cuestión de que quieres en tu vida.
No siempre tenemos todo lo que necesitamos ni tampoco lo que queremos, pero es equilibrio. La fina linea que hay entre ambos conceptos hace que juguemos despacio y pensemos muy bien las cartas que queremos echar en la mesa, y aunque no siempre ganemos, siempre aprendemos, y aprender también significa quererse.

Lara Marza

sábado, 20 de enero de 2018

Tal cual, como suene

No era la primera vez que tenía esas sensaciones en mi cuerpo. Durante mucho tiempo las tuve... y gané. Gané todas y cada una de las veces que no me dejé caer, gané el día en que grité al mundo quién quería ser.

La cuestión es que han vuelto, vuelvo a revivir sensaciones que no me gustan, a tener inseguridades de más, a respirar como no es debido, a estresarme por cosas que aun están por venir, por no aclarar ciertos temas, por dejarlos morir...

Y yo si que muero lentamente cuando tu no me escuchas, si me oyes, creo. Como bien sabemos, todo en esta vida tiene sus acciones y sus efectos. Entonces sería irreal que a una acción no le correspondiera una reacción no? Pues, aunque suene fantástico, si que es real. 

Muchas veces no entiendo el hecho de que una persona pueda callarse algo que quiere gritar, o pueda no reaccionar a algo simplemente por comodidad, enserio? Pero como hemos llegado a este punto?

Ahora mismo tengo mil preguntas en la cabeza que ni con los años se pasarían. Sé que el cerebro humano es muy complejo y por su misma complejidad lo adoro. Lo adoro y no lo entiendo. 

No quiero, sentirme vulnerable si no tengo claro si me vas a sujetar. Tampoco, que no insistas. Ni siquiera que digas cosas que no sientes. En absoluto, que hagas cosas que no quieres. Lo único que quiero es sinceridad, te lo he dicho millones de veces, dilo tal cual, como suene.

lunes, 15 de enero de 2018

Deja los cuentos de hadas

Pero vamos a ver... empecemos otra vez la historia... Como te has vuelto tan ingenua otra vez? 
Por un momento me había convencido de que todo iba a salir bien, si, por una vez después de tanto tiempo parecía que mi suerte estaba cambiando.

Aunque bueno, como siempre hablé demasiado rápido. Las cosas nunca han sido fáciles en ese aspecto y menos cuando estoy yo por medio. Digamos que soy igual de clara que de complicada, para entendernos.

Lo fuerte es que mi vida y mi forma de pensar en cuestión de un mes habían cambiado totalmente, empezaba a sentir cosas, yo? cosas? Hasta ahora lo único que había sentido era hambre. Cosas de esas que no puedes explicar, ni tampoco cuentas a nadie. Durante mucho tiempo no me he permitido el lujo de poder sentirme de ese modo, esto es difícil de explicar pero es así.

Una misma se protege, la coraza que la envuelve la hace fuerte, pues eso tengo, eso me pasa y va muy lentamente.

Debo de dejar fluir mis sentimientos poco a poco, debo dosificar las porciones de mi que ofrezco, he de aprender a frenar, a no correr enseguida, evitar la focalización en exceso... eso, creo que es lo que me mata poco a poco. No quiero vivir más en cuentos de hadas.

P.D.: Wild and free

Lara Marza