sábado, 22 de octubre de 2016

Me propongo.

Ayer me comentaron que parece que mi tristeza abunde más que mi alegría, y los que bien me conocen saben que eso no siempre es así.

Pues me planteo un reto, el reto de enfocar la vida de mis escritos de otra manera. De una manera más vital, más sencilla y menos oscura. Aunque no prometo poder hacerlo siempre.

Además, me propongo muchas otras cosas. Como no dejar de sonreír o regalar una sonrisa a un extraño. Hablar con un desconocido, cruzar una mirada intensa...

Me propongo reír hasta llorar y la que la tripa me duela a más no poder.
Me propongo salir y dar todo de mi en cada momento.
Me propongo bailar como si no hubiera mañana, equivocarme y rectificar.
Me propongo hacer todo eso que me gusta y permitirme el lujo de apartar todo aquello que no.
Me propongo decidir sobre aquello que me apetece y lo que no en cada momento.
Me propongo disfrutar de cada momento al máximo.
Me propongo quererme y mimarme.
Me propongo cumplir objetivos.
Me propongo involucrarme en nuevas cosas.
Me propongo escucharme y darme placer.
Me propongo... en definitiva vivir como yo quiero.

Lara Marza

jueves, 20 de octubre de 2016

Historias pasadas

Llegó el momento, ahora sí. Me sentía vacía, con ganas de todo y de nada a la vez.

Con el pensamiento en todas partes y a la vez solo en una. 
Con el corazón acelerado cada vez que te pensaba, con cada recuerdo.

Tenía hambre todo el tiempo, pero no ganas de comer, sentía una sed constante y supongo que sería que mi cuerpo pretendía engañar a mi pensamiento.

Pero los días pasabas y las noches desesperaban. Pues solo dormir me aliviaba, si es que me dejabas conciliar el sueño. Tenía ganas de ti y a la vez de matarte.

Tenía ganas de sentirme querida, un abrazo de esos que rompen esquemas, una mirada de complicidad que lo dice todo. Pues todo eran recuerdos.

Me sentía frágil, como una muñequita de cristal... pero ya no!

Lara Marza

domingo, 16 de octubre de 2016

Cansada

Demasiado cansada como para perder el tiempo en cuestiones que no llegan a su fin. Parece que es el cuento de nunca acabar.

Cada vez tengo más claras mis ideas, que quiero y que no quiero. Mis prioridades cambian, se renuevan, como el agua de lluvia limpia a la naturaleza.

Crezco conmigo misma, me entiendo cada vez mejor, aunque haya ocasiones que no sepa i por donde empezar a ordenar mi cabeza.

Pero siempre tenemos esos días no? Esos días en los que estamos tan sumamente cansado física y mentalmente que nos importa tres pares de pepinos lo que nos digan. Vas a tu bola, en tu burbuja y ese día no está abierto al público.

Lara Marza

Consíguelo

Con los ojos llorosas y la mirada cansada no podía entender como la mente me estaba saturando el corazón. Distraída y sin tener demasiada consciencia encima, me oculté en las luces de la noche. La música se diluía como azúcar en el café caliente.

Quiero saber que siente, como piensa. Me gustaría ver el mundo a través de unos ojos que no sean los míos, ver otra vez la vida por debajo de los hombros.

Quisiera sentir lo que la música provoca en ti, pues mi alma está demasiado cansada como para reaccionar.

Quiero verte sonreír porque sí y ya está. Que tu mirada esté contenta y que a su vez la mía también. Pero no quiero malinterpretar tu actitud...

Vive, bailar y vuélvete para miras atrás y solo recordar de donde vienes, solo con añoranza y orgullo. Pero no dejes de mirar hacia delante para poder observar el futuro a tus pies... Está para ti, consíguelo!

Lara Marza

Ni por nada ni tampoco por nadie

Hay veces que sin llegar a pensar mucho, tu cabeza te pide que pares... que te relajes por un momento y respires. Que veas la vida en perspectiva.

Sonríe y valora que quieres, como enfrontar tus problemas y saber darle prioridad a ciertas cosas.

La vida nos pone a prueba constantemente, debemos encontrar las herramientas exactas para saber afrontar las cosas, los momentos, pero sobretodo cada una de las emociones que sentimos en nuestro cuerpo. Todas tienen un objetivo concreto y por ello tenemos que aprender a escucharnos un poquito.

Deseo ahora mismo muchas cosas. Aunque nuestro día a día también es un poco todo esto. Desear pero no siempre tener.

Con las letras me siento cómoda ya sabéis. Mi pensamiento varía cada segundo. Cambio de tema, divago...

Pero mejor así y pensar en lo que realmente queremos expresar, que no callar y dejar que nuestra forma de pensar y nuestros gustos mueran.

Ni por nada ni tampoco por nadie.

Lara Marza