Ayer me comentaron que parece que mi tristeza abunde más que mi alegría, y los que bien me conocen saben que eso no siempre es así.
Pues me planteo un reto, el reto de enfocar la vida de mis escritos de otra manera. De una manera más vital, más sencilla y menos oscura. Aunque no prometo poder hacerlo siempre.
Además, me propongo muchas otras cosas. Como no dejar de sonreír o regalar una sonrisa a un extraño. Hablar con un desconocido, cruzar una mirada intensa...
Me propongo reír hasta llorar y la que la tripa me duela a más no poder.
Me propongo salir y dar todo de mi en cada momento.
Me propongo bailar como si no hubiera mañana, equivocarme y rectificar.
Me propongo hacer todo eso que me gusta y permitirme el lujo de apartar todo aquello que no.
Me propongo decidir sobre aquello que me apetece y lo que no en cada momento.
Me propongo disfrutar de cada momento al máximo.
Me propongo quererme y mimarme.
Me propongo cumplir objetivos.
Me propongo involucrarme en nuevas cosas.
Me propongo escucharme y darme placer.
Me propongo... en definitiva vivir como yo quiero.
Lara Marza
No hay comentarios:
Publicar un comentario