lunes, 6 de junio de 2016

No sé realmente por donde empezar

De cosas sin demasiado sentido me hablaba, pues tenía la cabeza en todas partes y en una sola a la vez. Mi mirada moría, mis suspiros se alzaban y aunque toda mi vida me había considerado cuerda, ahora no lo era.

Todo se astilla, todo se quiebra. Es difícil llegar  pensar en la incertidumbre del camino, pero quizás sea la única opción para seguirlo.

Por un momento, solo por uno, deseo olvidarme de todo, de que respiro, de que soy yo... Y adentrarme en un mundo donde solo sea quien quiero ser, sabes?

Si, una persona como realmente me gustaría, ser capaz de hacer y deshacer, de vivir, de no pensar tanto, de dejar de ser así conmigo misma... Tantas cosas me gustaría hacer.

Y de nuevo mi mente me atormenta, me grita, me llama, no cesa. Da vueltas sin rumbo, viendo historias y suspiros pasar, escuchan que ya no es igual, que duele pensar y es mejor dejarlo pasar.

Mis ojos se cierran para verte pasar tras cortinas opacas de niebla, niebla que a su vez deja ver la luz del alba. La cual se queda parada, sin avanzar, inmóvil tras mi mirada, no habla.

Necesito un, una... algo para poder despertar, un sincero despertador que me diga que piense en mi no? Que debo plantearme que quiero, como lo quiero y cuando lo quiero.

Por qué, no sé realmente por donde empezar.