Pues la vida se me escapa, pequeños momentos, pequeñas historias, grandes sonrisas y a su vez grandes lágrimas iluminan mi rostro una vez más. Sensaciones de un mundo que no se pueden explicar.
Pues la piel se me eriza solo al pensar que dentro de instantes mi vida volará hacia un nuevo hogar, nueva gente, nuevas costumbres... es otra cosa. Que cada vez que lo pienso en silencio mis ojos se llenan de lágrimas pero enseguida las absorbo de nuevo para aparentar un poco de fortaleza.
Porque a mi también me importa irme, y tanto. Porque voy a ser yo la que esté sola y aunque la decisión es mía, solo de pensarlo me sangra el alma.
Meter toda la vida en una caja para que sea enviada, todas tus ilusiones, toda tu gente, todos tus recuerdos, tus amores, tus lugares, todo para poder marcharte. Alguien pensará "pero si vas a volver..? De que te quejas?" Pues mi piel se eriza de nuevo solo al pensar que no podré quedar para hacerme un café porque sí, porque me aburra o simplemente porque necesito olvidarme un poco de todo. Ni podré caminar por mis lugares de reflexión y descanso... ni podré... ni podré...
Porque no sabéis lo duro que es hacerse la idea, el miedo a la nuevo se llama no? Pues miedo a irme, pánico.
Y no lo puedo evitar, mis lágrimas se derraman y lo intento evitar, pues cada vez mi cabeza se llena más de pensamiento, sensaciones, emociones... que juntas me hacen recordar cada uno de esos momentos vividos con todos y cada uno de vosotros. Momentos felices y tristes, de enfado y de empatía, simplemente momentos.
Me repito a mi misma una y otra vez, se fuerte, todo pasará, ya verás como estarás genial, te adaptarás bien y harás nuevos amigos. Tu gente te visitará, querrá saber de ti...
Mi piel de nuevo vuelve a la carga, pues es como si mi mente te escenificara, rozando mi piel cada vez que hay una sensación extraña...
Vive hoy el presente y aprende a dirigir tu futuro.