Espero que lo entiendas, si simplemente que lo entiendas. Y así, un día tras otro.
Con los pensamientos del revés empezó a escribir, con música de fondo que quizás molestaba más que inspiraba... Ella seguía fuerte, como es ella, perdón. Como la han hecho ser. Sí, fuerte.
Su mente divagaba por cientos de lugares sin llegar a ninguno, pero volviendo siempre la tierra. Esa misma tierra que la ha visto crecer, que la ha hecho persona. Ese misma que siempre, absolutamente siempre le ha dicho confía en ti misma.
Y ella eso hizo, confiar en ella misma siempre. Sin apenas notarlo, durante años habían introducido en ella una especie de veneno... Pero pasado un tiempo ella se acostumbro a el y simplemente ya no le hacía efecto. Así que un estupendo día, confió en si misma de nuevo y aquel día más que nunca. Empezó a liberarse de ese veneno que la paralizaba, empezó a gritar al mundo como era ella, también a darse cuenta de lo que quería, y así sin más, volvía a ser ella. Tan bonita cuando sonríe, tan suya cuando dice que lleva el pelo fatal, tan inesperada cuando dice una tontería en medio de una conversación seria, tan fuerte cuando con un nudo en la garganta aguanta viento y marea, tan... como siempre.
Recuerda quién eres, de donde vienes y de quién te rodeas, pero sobretodo confía siempre en ti.
Lara Marza