miércoles, 26 de noviembre de 2014

Vivir pensando o pensar viviendo

Un día más sentada frente a un aparato que muy bien no sé ciertamente su función. Pero bueno, no os voy a contar hoy eso... 

El otro día leyendo como de costumbre, vi algo extraño, era mi cabeza... Sin esperarlo, volviste, me hablabas de verdad, diciéndome que sentías, no como todas las otras veces que simplemente me aprietas una temporada, me desaliñas todo y luego te vas.

Me contaste que venias por alguna razón, porque algo en mi vida tenía que cambiar. Hasta aquí, perfecto. Ahora viene el problema, que tengo que cambiar? Me gusta lo que hago... bueno más o menos, bueno... no del todo ni tampoco todo lo que hago pero...

Ella me dijo, quieres dejar de intentar justificarte? No seas boba a ti... osea a mi no me puedes engañar. Entonces empecé a pensar que puñetero sin sentido me estaba pasando.

Cada vez recuerdo más las palabras que me decías, pero no logro ordenarlas en mi cabeza para poder seguir, y es que cada vez me cuesta más escribir por aquí... y porque? Porque no puedo hacerlo si me gusta tanto? NO TIENES TIEMPO LARA.

Y ve acostumbrándote guapa, el ritmo de vida que llevas, como vas a tener tiempo para algo que no se salga de la rutina??? - dijo ella-. Pues eso mismo me pregunto yo, voy corriendo a todos los sitios, voy aquí allá, no me pierdo una, eso sí y el tiempo para mi? donde está? me faltan horas al día?

En cierta manera, supongo que me quiere decir que escape un poco de la rutina, que sea más yo, que viva minuto a minuto, que cree, que sienta, que me ilusione, que no desespere, que cada día que pasa es una nueva meta que conseguir, que cada momento es un nuevo deseo... Bien, la teoría está clarísima, ahora... como lo hago? Muchos dicen que me agobio enseguida, que quiero hacer tantas cosas a la vez y estar pendiente de todo que un día me va a dar algo, y un poco de razón tienen, pero es que soy así no lo puedo remediar, me gusta que las cosas salgan bien, si esto no pasa me reconcome por dentro, me frustro, me quemo y termino difusa en un mar de pensamientos que no tienen demasiado sentido, creyendo que todo va a ir mal y no se salir de ahí!

Sé que algo tengo que cambiar, pero no se ni que, ni como... Cuando si lo sé, pronto. Porque sino me va a dar algo... Envuelta en un mar de pensamientos absurdos yo que me consideraba diferente a la gente, ni mejor tampoco peor, solo un poco más diferente, veo que cada día que pasa, cada día que no escribo, me vuelvo más normal... Menos soñadora, más... no sé, no hay palabra exacta para describirlo. Antes mis pensamientos llenaban "páginas" enteras... Ahora parece que solo sirven para no salir, mis palabras se vuelven groseras, efímeras, incapaces de hacer reflexionar aquellos que me leen. 

Pues bien, quizás sea eso lo que deba cambiar, y eso si que es cosa mía..

Vivir pensando o pensar viviendo.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Una despedida extraña

Para mi abuelo, Paco:

Otra vez vienes a mis ojos, como cada día, unas veces más, otras menos... pero siempre estas aquí.

Ayer empecé por recordarte, aunque el final fue igual que el principio. Siempre estás rn mi cabeza. No sé si eres quien me dice que hacer o quien hace que no me olvide de ti en ningún momento. Pero estás aquí.

Una relación inexplicBle, donde las miradas hablaban por si solas, los abrazos eran nuestro paraíso y cuando hablábamos, nuestra doctrina era la música. Tus canciones, tus historuas, todo tú eras y eres lo mejor que me ha pasado en esta vida.

ERAS TÚ, quien sin querer me hacías reír...
ERAS TÚ, quien sin pensar me hacías hablar...
ERAS TÚ, quien sin estar me haces recordarte!

Dicen que después de una tormenta viene la calma, pero mi tormenta todavía no ha terminado. Tu caída, para mi, fue lo por del mundo. Mi llanto sonó tan fuerte que físicamente no pude despedirte y por ello creo que te debo algo.

Lamejor forma de hacerlo creo que es esta... No sé donde estarás, tampoco si tienes conciencia, y menos si te acuerdas de mi. Solo sé que te necesito aquí.

Esta carta no es un "papel", es el transporte para llegar a ti.

Ojalá hubieras podido quedarte un poco más, ojalá me hubieras regalado unos años más para disfrutar de ti. Aunque todo eso ya no pueda ocurrir y no puedas volver tu recuerdo en mi mente es constante.

No dejan de sonar tus canciones en mi cabeza, tampoco las historias. Pero tu voz y tu imagen se hacen difcil de recordar. De vez en cuando necesito buscarte, oírte y verte; porque no quiero olvidarme de ti. Es el peor miedo de todos...

Solo decirte que te quiero abuelo, que nunca te olvido.

Tu nieta, Lara.