Demasiado cansada como para perder el tiempo en cuestiones que no llegan a su fin. Parece que es el cuento de nunca acabar.
Cada vez tengo más claras mis ideas, que quiero y que no quiero. Mis prioridades cambian, se renuevan, como el agua de lluvia limpia a la naturaleza.
Crezco conmigo misma, me entiendo cada vez mejor, aunque haya ocasiones que no sepa i por donde empezar a ordenar mi cabeza.
Pero siempre tenemos esos días no? Esos días en los que estamos tan sumamente cansado física y mentalmente que nos importa tres pares de pepinos lo que nos digan. Vas a tu bola, en tu burbuja y ese día no está abierto al público.
Lara Marza
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