Hacía días que pensaba en sentarme a escribir, pero por unas cosas o por otras, nunca me ha venido bien del todo. Por suerte, he encontrado el momento, o mejor he querido encontrarlo.
Pues ayer sin esperarme nada, aprendí una lección de vida, pues contigo siempre aprendo. Y aunque pase el tiempo, el momento de vernos sé que será igual completamente y sin tener miedo a contarnos las cosas empezaremos a filosofear sobre la vida, sobre aquellos miedo que no le contamos a nadie y simplemente aguantamos hasta el momento exacto en el que podemos vernos.
Pero como siempre, por una o por otra me haces pesar. Me haces sacar esa espinita que quiero guardar en lo profundo de mi ser.
Me plateo muchas cosas, que ciertamente no se si pasarán o quiero que pasen, o que no lo quiero. Estoy bloqueada.
Necesito un respiro, un kit kat que me dé un aire fresco en el cual ver con quien y con que cuento. Si de verdad puedo ser yo y que realmente soy.
Y como tú bien has dicho, no quiero vivir un día sin aprender. Sin aprender a disfrutar, a respetar, a sufrir, a reír, a llorar, a ver, a escuchar y también a oír. A sentir, a creer, a ser, a no ser, a pensar, pero...sobretodo a aprender!
Y que lo mejor de la vida está por venir,
y que si regalas sonrisas en vez caras largas, la vida te lo devuelve,
y que quiero más miradas y menos pantallas,
y que más disfrutar sin pensar, que pensar demasiado,
y que respetar para ser respetado,
y que cada uno es como es, pero todos pensamos parecido,
y que el miedo no te hacer ser persona,
y que una lágrima sea cuando sea, nunca viene nada mal.
"Vive la vida minuto a minuto, y encontrarás en cada uno de ellos, un motivo, por el cual conducirte, en la forma correcta, te lo aseguro"
No hay comentarios:
Publicar un comentario