miércoles, 10 de febrero de 2016

Intrigante.

Y ella se movía, así sin apenas pensarlo. Era como si esa música la hubiera invadido. Todo tenía sentido. Su cuerpo se movía segundo a segundo, tensando su piel y haciendo movimientos que no cualquiera es capaz de hacer.

Siempre tiene la facilidad que unir todo con una mirada de... "mírame". Y sin querer ya no lo puedes evitar, despacito y sin darte cuenta te encuentras en una espiral de miradas que hablan más que callan.

Dibuja una sonrisa en esos labios, que hacen perder la cabeza. Sabe de lo que hablo, pues mi vida vive sumisa a ella. La que ve y sonríe como una niña tímida, aunque por dentro piense como el mismo Lucifer.

Nunca es lo que se deja ver, me dijo. Y la creí. Teniendo en cuenta que su poder de convicción es... digamos... intrigante. Sí, lo es. Nunca realmente sabes que está pensando pero siempre logra sacar el lado perverso de las cosas, es como una niña y un diablo a la vez, comprendes?

Nunca se deja dominar, no sabe que significa eso, y aunque parezca que lo haces, ella sabe perfectamente que te está dejando hacer. Su mente viaja por lugares que la gente corriente no sabe explorar.

Vuelvo a su cuerpo  acelerado, la música la invade, sin ella no puede vivir. Movimientos acompasados dejan entrever su cuerpo, sutilmente... lo tiene todo estudiado. No deja que nada se le escape... brilla y a su vez su voz con ella.

Es curioso ver como no puede más y explota, magnífico. Su expresión habla por si sola, las palabras ahora mismo de sus labios no pueden salir, está exhausta.

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