Ella era así. Llegaba sin previo aviso y se iba de igual manera. Aunque sobretodo, siempre se guiaba por las sensaciones de su piel.
Estaba claro que su pensamiento nunca era demasiado claro. Y como tantas veces había dicho su madre, "tu cerebro va más rápido que tu voz".
Sentía demasiadas cosas a la vez. Un toque de desconfianza en cada palabra la hacían volver al mundo real. Donde las mentiras existían y no podía soportarlas.
Quizás se sentía demasiado insegura en ciertos momentos, aunque siempre sacaba una sonrisa que alegraba a todo el mundo. Su vitalidad y su coraje para ver las cosas de otra manera, su gracia para hacer reír a aquellos que la rodean... sin duda era ella.
También ha aprendido a ver las cosas con perspectiva, a irse de dónde no la valoran y a aceptar derrotas. A resurgir de sus cenizas de forma constante, a vivir cada minuto al máximo, a ser más ella.
Y sin pensarlo más, ella era así.
Lara Marza
No hay comentarios:
Publicar un comentario