viernes, 29 de noviembre de 2013

Una vez más, él!

No sé bien del todo por donde empezar, bueno podríamos decir que un dolor constante aturdía mi cabeza, se hacía imposible, intentar pensar alguna cosa con claridad o simplemente pensar. Lo único que podí rebajar ese dolor era la música. Pues eso hice puse la música a todo volumen evitando escuchar cualquier estímulo que no fuera musical. Joder... Se ha ido

Intento dejar la mente en blanco, los recuerdos fluyen por el limbo de mi pensamiento intentando escapar hacia un mundo real pero a la vez imaginario, libre pero a la vez atrapado entre el mismo, luminoso pero a su vez lleno de sombras. Un mundo donde las contradicciones son el pan de cada día, simplemente se basan en crecer y ser. Y no hay más...

Y de repente me hierve la sangre, des de el dedo pequeño del pie hasta llegar a la cabeza, una sensación de estrés, paralización, rabia, ansiedad... Un montón de sensaciones unidas que no conforman ninguna, pero se corroen unas a otras.

Pero mirando un poco las cosas del revés, lo que es sentirte la persona más feliz del mundo porque has encontrado a otra que te describe cada vez que habla de el? Una persona que sienta, padezca lo mismo que tu! Pues señoras y señores, me ha costado 20 años encontrar a una persona, a una sola que sienta igual que yo, que vea  y viva en otro contexto pero de igual manera.

Pero aún así mis lágrimas caen, caen de nuevo por la impotencia de que alguien esta igual que tu y no puedes hacer nada para que eso cambie, para ayudarle. Gotitas de agua que quedan reflejadas en la piel, que simplemente recorren un camino hasta llegar al abismo. Un camino eterno, donde va?  A donde llegará? 

Sinceramente, no me lo explico, como es posible encontrar a una persona tan grande que en cuestión de cinco segundo te haga cambiar de estado de animo pero así, sin más... No entiendo como nuestra mente puede llegar a una sincronización tal que solo con la mirada ya sabemos lo que nos estamos diciendo. 

Simplemente es él.


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