domingo, 8 de diciembre de 2013

Como ELLA

Cada vez que se me ocurre empezar a contar todas más señales que tiene mi cuerpo, las que se ven y las que no. Las que tienen un historia olvidada o las que simplemente surgieron del dolor. Cada vez que eso sucede, encuentro nuevos caminos, nuevas historias que jamás supieron ser contadas, pero apenas vistas. Solo dos ojos eran los que la veian, era ella. Tan dulce y amarga a la vez, tan sincera y extraña, así... tan... como llamarlo? Tan rara, tan ELLA! 

Quizás sin darse cuenta sonreia, la felicidad era inevitable, simplemente con mirar sabía donde dejar caer una lágrima, pero no solo eso. Era consciente del gran poder que tenía, un poder absolutamente contradictorio a la par que persuasivo. Aunque todo eso no era suficiente para expresar toda la libertad que sentía. Se sentía atada a un destino imminente, una verdad dictada por un superior, una verdad manchada de sangre... En la que cada una de las gotas que iba creando un recorrido dirigian su mirada hacia nuevos lugares.

Lugares donde el lenguaje no existe, el habla se enmudece. La una señal de comunicación es el pensamiento. Cada uno de sus movimientos, analizados con detenimiento dejaban ver al descubierto esa personalidad frágil que se difuminaba con un tanto de felicidad y chuleria. UNa coraza de hielo a primera vista irrompible, aunque dañada en ciertas partes por golpes muy fuertes. Grietas, que bajo una suave melodía recitaban lo ocurrido.

Pero ella, seguía siendo ella. Al menos intentaba organizar sus pensamientos, aunque ciertamente en pocas ocasiones lo lograba. Decía que su cabeza era como un despacho lleno de libros, papelorios, cachibaches que no se sabía ciertamente para que servían pero  que tampoco quería desprenderse de ellos, quizás en un futuro le eran útiles.

Vivía en un mundo de ilusiones reprimidas, un mundo de ataduras que dejaban marca, un mundo... tan raro como ELLA!

No hay comentarios:

Publicar un comentario