domingo, 15 de diciembre de 2013

Un día más aquí

Pues muere mi desolación ante estimulos practicamente inalcanzables. Una extraña sensación de inestabilidad me atormenta de no saber que hacer, de pensar, de sentir.

Harta de insolencias calladas que no exigen ni valor ni nada parecido. Basta ya de falsedades enmascaradas, por hoy tengo suficiente.

Pues, me hierve la sangre, mi corazón bombea con fuerza,  mis pensamientos son estrellas fugaces en una noche lluviosa. Un poco más confusa de lo normal empecé a pensar porque no podía saber que pensaban, como reaccionar, que esperar de mi misma. De porque soy así, de como me ve la gente que esta conmigo, la gente que me soporta día a día, quiero saberlo. Pero no surge la ocasión de citarlo o quizás si, bueno mejor no...

Pero nada, aquí sigo intentando hacer callar a mi cabeza con falsas espectativas de desahogo, intentando manipular esas mentiras para convertirlas en verdades, recapacitando sobre mi extraña existencia, esa que poco a poco muere y se va haciendo más pequeña.

Es la que deseo, ella es la única que me anela. Anela verme sonreír sin motivo, crecer sin darme cuenta...

Y como siempre tan duro, tanto dolor... Un quebradero de cabeza más bien inexplicable, puesto que se trataba de un dolor un tanto peculiar. Incidía en mis ojos por milésimas de segundo y de pronto se extendía por toda la columna, así repetidamente.

Quizás sea dificil contener todo lo que llevo dentro o tal vez no, o solo sea cosa del destino que esté un día más aquí, sin ánimo de escribir, simplemente hablar sin decir.

Un día más aquí.

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