A años luz estás de la luna, y ten cerca la sientes. A millones de partículas estamos aunque yo te encuentro en mi cama cada noche. Observamos el mismo cielo desde la playa, y aun así miles de kilómetros nos separan.
Y que digan que la distancia no es jodida, si yo no quiero tenerla tampoco. Pero es lo que no ha tocado vivir cariño. Vivir alejados aun teniendo los corazones cerca. Y es que cómo dicen los mayas nuestros corazones siempre se han susurrado pues estaban fundidos en un abrazo eterno. Y si no, nos hubiésemos gritado, nos hubiésemos alejado hace años luz.
Es complicado ordenar tus pensamientos cuando la impotencia de algo que no puedes cambiar te invade. Que no es por ti, que es otra cosa. Que la vida se basa en momentos y en compartirlos.
Por suerte te vi, y tú a mí. Desde lejos, pero nos vimos. Y en realidad las cosas no cambian, las sensaciones de tu piel con la mía permanecen, los pensamientos encontrados, las risas eternas, las vidas paralelas, mundos distintos... pero también la vida se trata de eso, de encontrarse con cosas que nunca habías hecho, de sentir cosas que jamas habías pensado. De vivir al límite va la cosa. Yo había empezado a pensar por dos, pero tú creo que por miedo no lo haces.
El miedo es una sensación, que todos tenemos, y esta nos impide acercarnos a aquello que realmente deseamos. Puedo entender tu postura, pero es simple miedo. La vida también es arriesgarse y luchar por aquello que uno quiere. Los obstáculos están ubicados para ser superados y esto no es más que uno más. Si tienes miedo eres humano, pero haz las cosas que desees también con miedo. Pide ayuda, coge mi mano, agárrame fuerte... yo te sujeto, camino a tu lado, nunca dejé de hacerlo.
Hace no mucho un buen amigo me dio la clave no para empezar, sino para seguir. Seguir pensando en que nuestro futuro esta en nuestro presente, que el pasado ya ha pasado y que el futuro se vuelve presente y a su vez pasado en menos de 2 segundos.
Que la vida no espera ni desespera, simplemente pasa, que cada uno de los momentos que olvidamos son historias eternas que se quedan en nuestro pensamiento colectivo. Cada sonrisa, cada mirada, quedará en el recuerdo de nuestra conciencia, aunque no podamos acceder a ella. Así de simple, y así de complejo tener que pensar que nuestro recuerdo está en algún lugar de nuestra mente pero aún deseándolo con todas nuestras fuerzas no somos capaces ni de llegar a recordar un mínimo detalle.
Triste es crear un pensamiento que se duerme sintiendo que nunca va a poder llegar a lo que realmente desea, o no lo desea lo suficiente? Pues los días iguales pasan, y los desiguales se quedan.
Y tú eres de esos días desiguales que vas del revés o a contracorriente pero que no tienen demasiado sentido. Tú eres todas las cosas y ninguna a la vez. De esos días que empiezan con un sol tímido pero terminan con un estallido de risas, eso eres tú. El sol en un día nublado.
Lara Marza
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