jueves, 12 de mayo de 2016

Me hace crecer

Me envuelvo en un mar de dudas, de comentarios y reacciones que no tienen sentido. Pues mi sentimiento es puro, pero me haces desfallecer cada vez que haces sentir de esa manera.

Cada vez que me acerco un poco más, tu te alejas. Tus palabras dicen lo contrario, me confundes.
Ahora sí, yo me alejo, me arropo en mi mundo, al que tu llamas fantasía, y soy yo la que no te quiere.

Con pequeños momentos y pequeños actos se demuestran las cosas, me dijeron.

Y aunque la vida pasa, veo mis sueños, mis ganas de ver más allá de mis narices se van. Por miedo a lo que pueda pasar, siempre es por miedo. Aquella vez que no tuve miedo y me vi con fuerzas para seguir adelante y salir, vivir, ver, experimentar... No puedo explicarlo, fue tan... irreal.

Me abruman pensamientos extraños, tengo mi mente hecha pedazos, palabras que vuelan en mi interior sin sentido, momentos que dejan de perseguirme. 

Me ahoga pensar que puede pasar otra vez, 
me jode pensar que me haría daño otra vez, 
me molesta pensar que no lo soportaría otra vez.

Mi luz divaga, se une, despierta y me pide que grite. Que hable con el cielo, el me entiende. Que baile hasta quedarme sin aliento, que no derrame lágrimas por nadie, que no piense demasiado (aunque sabe que eso es imposible), que grite a los cuatro vientos todo lo que siento y que decida.

Me hace entender situaciones que no quiero, me hace crecer. 

Creo que un día te di mi mano, nos soltamos alguna que otra vez. Ahora, sabemos si vamos a... Sí, a darnos la mano sin soltarla otra vez?

viernes, 26 de febrero de 2016

Pero hoy no hay más.

Pues mis armas son la palabra. Las palabras que no dejan indiferente a nadie. Aquellas que pronuncias con resplandor y alegría. De las que no puedes escapar estés donde estés, porque te atrapan.

Te hechizan de tal manera que no puedes decir que no, a jugar. El problema es no saber mirar más allá. Y aunque mis pensamientos se ordenen de una manera especial, desde el exterior solo podrás ver desorden. Quizá sea yo quien quiera que veas esto, no?

Mi mirada levanta la cabeza, mis pensamientos se enredan y se persiguen, a su vez se anhelan. Una voz dormida, callada, que no habla, pero dice. Sueña a lo grande y construye poco a poco.

Diversos pensamientos me atacan pero quiero esta vez ser yo la que decide, que puedo hacer y que no. Soy yo la que decide. 

Aveces, tenemos que adoptar posturas complicadas... no es que no nos gusten pero para crear la reacción necesaria no dudamos. Y suena mal, lo sé pero es así. Actitud no? Sí, eso es. La actitud con la que enfrentamos las cosas, tanto los problemas como a las personas.

Pero hoy no hay más.

viernes, 12 de febrero de 2016

Valiente

Estos días estoy pensativa de más, como diría una muy buena amiga.

Y es que tan grave es ver las cosas desde diferentes perspectivas? Tan difícil se nos hace poder ver más allá de nuestras narices?

Ayer descubrí mi universo. Sí, si, lo hice.
Mi mente empezó a dar vueltas sin parar y siguió con ella mi cabeza, mi simpatía, mi alegría, mis ganas... Todos los "mis" positivos. 

Sin darme cuenta empecé a vagar por sitios que no tenia en cuenta y viendo cosas que jamás había ocultado, pues vi en mi la libertad de poder decidir, de ser práctica y como no, por miedo siempre tienes ansiedad, verdad? Pues si mi ansiedad se desvaneció por momentos, empecé a respirar.

Y seguí hasta que mi alma se vio tranquila, pues no me gusta hacer esperar. Pero la vida nos pone a prueba y yo quiero pasarla, quiero poder hacer lo que me gusta y aquello con lo que disfruto. Mejor lo dejamos estar.

Yo lo que hice es... realmente no pensar, evadirme del mundo del que vengo para centrarme en el viento, dejarme llevar por la luz del sol y por el aroma de las montañas. Por ver, sonreír por la belleza que mis ojos pueden percibir, sentir que mi rostro revive con caricias inexplicables. No me voy a quedar esperándote.

Pocas son las palabras que no me atrevo a decir, aún así hay siempre algunas que escondo, que quizás debería sacar, pero no lo hago... por miedo otra vez.

Pero... quiero, quiero decir que voy a ser valiente. Voy a ver la vida de otra manera como hacía allí. Aplicaré todo los prejuicios que allí no existen para estar satisfecha de lo que hago y de lo que no. Creo en mi, sé que soy capaz e igual que yo, tú!

No dejemos que el miedo nos acobarde, no vivamos en un mundo de miedo, pues solo nos hace hacernos más pequeños, disfrutemos de nuestros momentos de aquello que realmente nos apetece hacer, de todo eso que nos gusta. Cumplid sueños, que nadie os ate con una cuerda que no pueda romper, porque lo único indestructible que nos impide hacer nada somos nosotros!

miércoles, 10 de febrero de 2016

Intrigante.

Y ella se movía, así sin apenas pensarlo. Era como si esa música la hubiera invadido. Todo tenía sentido. Su cuerpo se movía segundo a segundo, tensando su piel y haciendo movimientos que no cualquiera es capaz de hacer.

Siempre tiene la facilidad que unir todo con una mirada de... "mírame". Y sin querer ya no lo puedes evitar, despacito y sin darte cuenta te encuentras en una espiral de miradas que hablan más que callan.

Dibuja una sonrisa en esos labios, que hacen perder la cabeza. Sabe de lo que hablo, pues mi vida vive sumisa a ella. La que ve y sonríe como una niña tímida, aunque por dentro piense como el mismo Lucifer.

Nunca es lo que se deja ver, me dijo. Y la creí. Teniendo en cuenta que su poder de convicción es... digamos... intrigante. Sí, lo es. Nunca realmente sabes que está pensando pero siempre logra sacar el lado perverso de las cosas, es como una niña y un diablo a la vez, comprendes?

Nunca se deja dominar, no sabe que significa eso, y aunque parezca que lo haces, ella sabe perfectamente que te está dejando hacer. Su mente viaja por lugares que la gente corriente no sabe explorar.

Vuelvo a su cuerpo  acelerado, la música la invade, sin ella no puede vivir. Movimientos acompasados dejan entrever su cuerpo, sutilmente... lo tiene todo estudiado. No deja que nada se le escape... brilla y a su vez su voz con ella.

Es curioso ver como no puede más y explota, magnífico. Su expresión habla por si sola, las palabras ahora mismo de sus labios no pueden salir, está exhausta.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Por querer, lo quiero todo.

Me dediqué a escribir historias irrelevantes y sin mucho sentido. Creo que debo perdonarme a y misma y ver más allá de lo que eso supone.

Quiero volar y vivir experiencias nuevas.

Quiero hacer lo que me gusta y ser muy buena en ello.

Quiero empeñarme y conseguirlo.

"Querer mejorar sin parar, conocer, reír, sentir, vibrar, experimentar, tocar, saborear..."

Quiero no saber que pasará dentro de unos meses, pero a su vez que aparezca sutilmente en mi cabeza.

Quiero desear lo prohibido y que se cumpla.

Quiero viajar y regalar sonrisas tímidas.

Quiero poder regalar abrazos y besos cuando me apetezca (y que nadie me reprima).

Quiero una noche sin dormir, una llorera con hinchazón ocular, una risa con dolor de estómago y mandíbula.

Quiero reírme por vergüenza y también perderla.

Quiero emborracharme y decir tonterías, fumar.

Quiero ponerme un dolor con tacones incluidos, unos labios rojos y una rompe-cuellos de chaqueta.

Quiero ser el centro de atención al bailar, pero que nadie se atreva a llegar.

Quiero dormir desnuda, pasar un día sin hacer nada, otro sin para un segundo.

Quiero hincharme a comer, y también a morir de hambre.

Quiero volver a casa, pero me gusta mi vida aquí.

Quiero calor y sol, aunque la lluvia me ayudar a pensar.

Quiero un trocito de cielo, sabiendo que me encanta el infierno.

Por querer, lo quiero todo.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Nunca olvides que te quiero.

Esto no le he hecho por nadie y tampoco pensé que lo haría por ti pero creo que es el momento exacto para poder.

Como siempre no voy a escribir nombres pero esta vez las iniciales deben aparecer: L.T.
Aunque no aparecieran también te identificarías no? 

Como agradecerte cada momento a tu lado. Cada sonrisa sin venir a cuento, cada mirada furtiva... Como poder describir todo lo que siento a tu lado, pues el espacio se hace pequeño.

Tu dulzura a caminar y tu intensa mirada al verme sonreír me abruman una vez más. Y aunque los kilómetros nos separen esta vez, pronto te volveré a ver y será único, como siempre. Tenemos muchos momentos especiales, unos buenos, otros malos, otros que mejor no mencionar pero a tu lado he aprendido a ser un poquito más yo y hacerme valer. También a valorar aquello que quiero y que deseo tener. 

No tengo muchas palabras en el tintero hoy para mi pluma, pero creo que no hacen falta muchas tampoco. Si no las exactas...

Un te quiero inesperado.
Una sonrisa picarona.
Una mirada cariñosa.
Un beso entre sonrisas.
Un abrazo de película.
Y unas muchas felicidades como las mías.

(millón de años de la foto, pero una de mis preferidas)

Nunca olvides que te quiero.

martes, 17 de noviembre de 2015

Tu, contigo.

Y con la mirada bajita, ella levantó la cabeza. Que bonita parecía a la luz de la una, pues sus labios brillaban con una calidez sorprendente (sobretodo porque estábamos en pleno diciembre).

Con el frío metido entre los dedos mi cabeza se paró a preguntarse que debía hacer y como debía seguir. Si la vida había esperado algo mejor o si tal vez esto solo era una prueba más Aún confusa mis piernas emprendieron el camino de nuevo.

Que calles ya, pesado, me molestas! Puto móvil... Que si ring, que si rong... a tomar vientos. Y sin pensármelo dos veces pulse el botón de apagar. Ay! Ha sido sin querer, es que no tenia cobertura, es que no tenía Internet... NO COÑO ES QUE QUIERO QUE ME DEJÉIS EN PAZ!

Que es un día de esos en el que no e apetece que te mareen, que sabes que tienes a mucha gente, que se lo agradeces mogollón pero coño que te estén diciendo siempre si estas bien o no... al final cansa. Que si igual no te lo dijeran te quejarías también, pues si pero eso es otro asunto.

Con la nariz apunto de parecer un tomatito cherry, decidí irme. Sí, así sin más. Mire hacia delante, me hice una sonrisa mentalmente y empecé a vaguear sin rumbo pero sabiendo por donde pisaba. Esta calle, esta otra, derecha, abajo, escaleras, arriba, izquierda, pasadizo, parque, puerto, hierva, asfalto... Y sin darme prácticamente cuenta terminé en un lugar que no sabía ni que existía... Si, y que rara me sentía.

Y la verdad es que quiero una vida para mí, no para hacer lo que se supone que se debe hacer. Una vida para hacer lo que yo quiera, cuando yo quiera y porque quiera en ese momento. Porque si necesito irme sola, que pueda hacer, porque si necesito abrazarte poder hacerlo, pero si necesito pensar (escribir) pueda hacerlo. Y que mis pensamientos no perturben los tuyos ni los de nadie, porque son míos y solo míos.

Y tampoco nadie sabrá a que me refiero exactamente, porque cada uno tiene su historia, y cada uno interpreta de una manera, pero lo mejor de poder escribir, es que cada persona que lea esto, se identificara con un momento en concreto y lo recordara. Y lo hará contenta o triste pero lo hará. 

No quiero llevarte a un mundo que no comprendas, pues mis palabras se elevan. Pero tampoco quiero que juzgues aquello que no sabes ni apreciar. Que no quieres hacerlo perfecto, no lo hagas, pero no juzgues algo que no sabes que es y como te hace sentir.

Quiero verte guardar silencio en una noche clara y sonreír al mismo tiempo con la luz del atardecer, quiero que levantes la cabeza y que le digas al mundo lo mucho que te quieres y que sabes vivir, tu, contigo.