jueves, 20 de octubre de 2016

Historias pasadas

Llegó el momento, ahora sí. Me sentía vacía, con ganas de todo y de nada a la vez.

Con el pensamiento en todas partes y a la vez solo en una. 
Con el corazón acelerado cada vez que te pensaba, con cada recuerdo.

Tenía hambre todo el tiempo, pero no ganas de comer, sentía una sed constante y supongo que sería que mi cuerpo pretendía engañar a mi pensamiento.

Pero los días pasabas y las noches desesperaban. Pues solo dormir me aliviaba, si es que me dejabas conciliar el sueño. Tenía ganas de ti y a la vez de matarte.

Tenía ganas de sentirme querida, un abrazo de esos que rompen esquemas, una mirada de complicidad que lo dice todo. Pues todo eran recuerdos.

Me sentía frágil, como una muñequita de cristal... pero ya no!

Lara Marza

domingo, 16 de octubre de 2016

Cansada

Demasiado cansada como para perder el tiempo en cuestiones que no llegan a su fin. Parece que es el cuento de nunca acabar.

Cada vez tengo más claras mis ideas, que quiero y que no quiero. Mis prioridades cambian, se renuevan, como el agua de lluvia limpia a la naturaleza.

Crezco conmigo misma, me entiendo cada vez mejor, aunque haya ocasiones que no sepa i por donde empezar a ordenar mi cabeza.

Pero siempre tenemos esos días no? Esos días en los que estamos tan sumamente cansado física y mentalmente que nos importa tres pares de pepinos lo que nos digan. Vas a tu bola, en tu burbuja y ese día no está abierto al público.

Lara Marza

Consíguelo

Con los ojos llorosas y la mirada cansada no podía entender como la mente me estaba saturando el corazón. Distraída y sin tener demasiada consciencia encima, me oculté en las luces de la noche. La música se diluía como azúcar en el café caliente.

Quiero saber que siente, como piensa. Me gustaría ver el mundo a través de unos ojos que no sean los míos, ver otra vez la vida por debajo de los hombros.

Quisiera sentir lo que la música provoca en ti, pues mi alma está demasiado cansada como para reaccionar.

Quiero verte sonreír porque sí y ya está. Que tu mirada esté contenta y que a su vez la mía también. Pero no quiero malinterpretar tu actitud...

Vive, bailar y vuélvete para miras atrás y solo recordar de donde vienes, solo con añoranza y orgullo. Pero no dejes de mirar hacia delante para poder observar el futuro a tus pies... Está para ti, consíguelo!

Lara Marza

Ni por nada ni tampoco por nadie

Hay veces que sin llegar a pensar mucho, tu cabeza te pide que pares... que te relajes por un momento y respires. Que veas la vida en perspectiva.

Sonríe y valora que quieres, como enfrontar tus problemas y saber darle prioridad a ciertas cosas.

La vida nos pone a prueba constantemente, debemos encontrar las herramientas exactas para saber afrontar las cosas, los momentos, pero sobretodo cada una de las emociones que sentimos en nuestro cuerpo. Todas tienen un objetivo concreto y por ello tenemos que aprender a escucharnos un poquito.

Deseo ahora mismo muchas cosas. Aunque nuestro día a día también es un poco todo esto. Desear pero no siempre tener.

Con las letras me siento cómoda ya sabéis. Mi pensamiento varía cada segundo. Cambio de tema, divago...

Pero mejor así y pensar en lo que realmente queremos expresar, que no callar y dejar que nuestra forma de pensar y nuestros gustos mueran.

Ni por nada ni tampoco por nadie.

Lara Marza

sábado, 10 de septiembre de 2016

Déjame ir

Sentimientos que no sabes muy bien que camino toman. Sensaciones contradictorias que no tienen ningún problema en aparecer cuando menos te das cuenta.

Mis pensamientos cada vez me ahogan más, no me dejan respirar. Mi vida cambia y yo con ella, pero hay gente que no deja de empujarte hacia atrás. Poco a poco venzo barreras, río mis logros y asumo mis derrotas, que de esas hay muchas. Más vale no entrar ahí.

Es demasiado tarde para lamentarse por cosas que hacemos porque sentimos, nos hacen sentir bien. Ahora tienes que ver las consecuencias y aceptarlas. Tu decisión, tus consecuencias.

Déjame ir igual que yo lo hago contigo.


lunes, 6 de junio de 2016

No sé realmente por donde empezar

De cosas sin demasiado sentido me hablaba, pues tenía la cabeza en todas partes y en una sola a la vez. Mi mirada moría, mis suspiros se alzaban y aunque toda mi vida me había considerado cuerda, ahora no lo era.

Todo se astilla, todo se quiebra. Es difícil llegar  pensar en la incertidumbre del camino, pero quizás sea la única opción para seguirlo.

Por un momento, solo por uno, deseo olvidarme de todo, de que respiro, de que soy yo... Y adentrarme en un mundo donde solo sea quien quiero ser, sabes?

Si, una persona como realmente me gustaría, ser capaz de hacer y deshacer, de vivir, de no pensar tanto, de dejar de ser así conmigo misma... Tantas cosas me gustaría hacer.

Y de nuevo mi mente me atormenta, me grita, me llama, no cesa. Da vueltas sin rumbo, viendo historias y suspiros pasar, escuchan que ya no es igual, que duele pensar y es mejor dejarlo pasar.

Mis ojos se cierran para verte pasar tras cortinas opacas de niebla, niebla que a su vez deja ver la luz del alba. La cual se queda parada, sin avanzar, inmóvil tras mi mirada, no habla.

Necesito un, una... algo para poder despertar, un sincero despertador que me diga que piense en mi no? Que debo plantearme que quiero, como lo quiero y cuando lo quiero.

Por qué, no sé realmente por donde empezar.

jueves, 12 de mayo de 2016

Me hace crecer

Me envuelvo en un mar de dudas, de comentarios y reacciones que no tienen sentido. Pues mi sentimiento es puro, pero me haces desfallecer cada vez que haces sentir de esa manera.

Cada vez que me acerco un poco más, tu te alejas. Tus palabras dicen lo contrario, me confundes.
Ahora sí, yo me alejo, me arropo en mi mundo, al que tu llamas fantasía, y soy yo la que no te quiere.

Con pequeños momentos y pequeños actos se demuestran las cosas, me dijeron.

Y aunque la vida pasa, veo mis sueños, mis ganas de ver más allá de mis narices se van. Por miedo a lo que pueda pasar, siempre es por miedo. Aquella vez que no tuve miedo y me vi con fuerzas para seguir adelante y salir, vivir, ver, experimentar... No puedo explicarlo, fue tan... irreal.

Me abruman pensamientos extraños, tengo mi mente hecha pedazos, palabras que vuelan en mi interior sin sentido, momentos que dejan de perseguirme. 

Me ahoga pensar que puede pasar otra vez, 
me jode pensar que me haría daño otra vez, 
me molesta pensar que no lo soportaría otra vez.

Mi luz divaga, se une, despierta y me pide que grite. Que hable con el cielo, el me entiende. Que baile hasta quedarme sin aliento, que no derrame lágrimas por nadie, que no piense demasiado (aunque sabe que eso es imposible), que grite a los cuatro vientos todo lo que siento y que decida.

Me hace entender situaciones que no quiero, me hace crecer. 

Creo que un día te di mi mano, nos soltamos alguna que otra vez. Ahora, sabemos si vamos a... Sí, a darnos la mano sin soltarla otra vez?