martes, 7 de marzo de 2017

De color miel

El color miel cubría sus ojos, con una mirada tan intensa. Era imposible no pensar que estaba mirando. Con esa faz tan seria al principio, pero con esa sonrisa tonta al final.

Con ese quiero y no puedo, con ese rostro de tener mil y una cosas en la cabeza, pero no saber por donde sacarlas.

Miraba intensamente un día y otro también, no hablaba, solo observaba. Observaba a la perfección como se movía ella, como sonreía, como decía esas tonterías estúpidas, como le devolvía las miradas medio a escondidas, intentando decirse a ella misma que no era posible lo que pasaba por su cabeza.

Así sin más, el roce de su piel blanca como la seda hizo ver que ambos sentían algo, no sabían del todo muy bien el que, pero sentían. Ansiaban estar horas y horas hablando, o simplemente haciendo nada o haciendo de todo, la cuestión era pasar tiempo juntos. Y con pocos días por delante, ellos lo sabían. Tenían demasiado claro que tenia un fin demasiado marcado, aunque lo pensaban repentinamente y al minuto siguiente era como si tuvieran toda la vida por delante. 

Mil cosas raras y extrañas pasaban entre ellos, no había limite. Escusas baratas para otros, momentos intensos y rápidos para ellos. Hablaban de hacer cosas, pero con verse tenían más que suficiente. 

Pero llegó el día, él se iba. No volverían a tener contacto, no sabrían jamás uno del otro. Y aunque la vida a veces es muy puta, de vez en cuando te manda algún regalo. Como no poder olvidar, esos ojos de color miel.

Lara Marza

domingo, 5 de febrero de 2017

Su piel

Su piel, como todas imperfecta. Aunque esas imperfecciones la hacían única. Tan tersa y suave que solo incitaba a tocarla.

Rozar cada milímetro de su piel. Llena de pecas estaba, y yo solo tenía ganas de tocarla, de explorar con detalle cada uno de esos lunares que ella intentaba ocultar. Decía que al natural estaba fea, aunque lo que ella no sabía es que era cuando más me apetecía que fuera ella.

Tan rebelde, tan suya. Con esa sonrisa en la cara, entre vergüenza y sinvergüenza. Con la mirada picarona que no puede evitar poner. Diciendo tonterías a más no poder, tonterías de esas que no tienen sentido alguno pero si ella las dice no hay quién resista sin reír. Su risa pegajosa, que la mayoría de veces parece que se vaya a ahogar de lo a gusto que se ríe. 

Como no, así es ella. Intensa, rebelde, fuerte... como su piel.

Lara Marza

jueves, 12 de enero de 2017

Muda

Y se quedó muda, después de tanto tiempo hablando sin que nadie la oyera. Sus palabras hacían demasiado ruido para ser escuchadas, pues su voz se apagaba lentamente tras cada suspiro y ella sin pensarlo también lo hacía.

Sin labios para expresar todo lo que ella quería se dejo llevar. Permitió que su mente sobrevolara horizontes y montañas, imaginando un mundo lleno de sonrisas que nunca acaban. Queriendo explorar al máximo cada instante, cada segundo... 

Sus pies notaba la arena fría entre sus dedos, y sus manos calientes por el sol de mediodía dejaban entrever esa perfecta piel que la dibuja. Llena de lunares y lugares escondidos, con su aroma tan sumamente peculiar que es imposible imitarla. Con tanto temple miraba al mar, que simplemente se quedó muda.

Lara Marza

martes, 3 de enero de 2017

Quisiera

Y de repente, empecé a recordar que quisiera haberte contado tantas cosas, quisiera no haber sentido todo el dolor que sentí.

Hubiera preferido poder verte al otro lado, hubiera querido no tener que dejar de pensar.

Me hubiera gustado que el valor recorriera tus venas, pero no fue ese tu fuerte.

Quizás nada de esto hubiera ocurrido o tal vez si. Ya estábamos rotos. Y lo peor es que no era por fuera, si no en lo más profundo de nuestras entrañas. Ahí y solo ahí notábamos como nos deshacíamos como la nieve bajo el primer rayo de sol de la primavera.

Como nos fracturábamos para nunca jamás ser uno.  Como yo decidí evadirme del planeta en el que había vivido y tu empezar a cohabitar en otro. Y así, sin más vivíamos separados por millones de años luz. Y aunque intentara viajar, era imposible recuperar la cercanía que teníamos, porque te fuiste.

Y no te culpo, quizás todo tenía que pasar y ya esta. Lo único que espero es que cuides a ese alguien mejor de lo que me cuidaste a mi. Simplemente te deseo lo mejor.

Lara Marza

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Me volví difícil

Regresé de un mundo que jamás imaginaba, volví sabiendo más de la cuenta, pues mi perspectiva había cambiado.

Venga empecemos, muchos a nuestro alrededor piensan que tenemos una coraza, barrera... llámalo X. Pues sí, lo admito yo soy la primera. Un día sin más te levantas, dibujas una sonrisa en tu cara y pretendes que nadie se de cuenta que por dentro te estas rompiendo en pedazos. Incluso a veces pretendes disimular que has llorado con un simple "estoy cansado/a", pero tu cabeza no para. 

Y sin apenas pensarlo, porque no quieres preocupar a nadie, llega el momento del día en que una persona que te conoce a la perfección te pregunta y ese es el punto de explosión máxima, sí ese es.

El preciado momento donde todo sale, lo bueno y lo malo, también lo que no sabías... pero por suerte tienes a esa persona que te tranquiliza y te anima. Te dice que no hay que ver la vida tan de color negro (admito que esa expresión nunca la he entendido, porque mira que el negro es bonito!)

Aunque... sabéis el miedo que da que después de un tiempo de llevar tu coraza bien fuere y dura por la vida a modo de escudo, siendo o expresando todo lo que a ti te reprime... hay un instante en que algo/alguien empieza a agrietar eso. Ese escudo invencible... a mi me da pánico! Pánico a empezar otra vez de nuevo medio sabiendo que puedo salir malparada...

Y siendo así me volví difícil, aunque pueda expresar toda la alegría del mundo, mi corazón se enfría cada vez más. Aún pudiendo sonreír todos los días mi pensamiento llora cada segundo. Puse mi barrera y jamás volverá a ser como antes.


Lara Marza

martes, 15 de noviembre de 2016

Sé tú y solo tú

Siempre algún momento inesperado te hace recordar, tiempos mejores o peores, pero pasados. Una sonrisa estúpida aparece en tu rostro.

Es como esas veces en las que vas caminando por la calle y sin más levantas la mirada, sonríes y siempre, siempre hay alguien que te devuelve la sonrisa mientras otra persona te mira con cara extraña. No os ha pasado nunca?

La cuestión es dejarse llevar...déjate llevar cuando los pies te duelan y no puedas bailar más, déjate llevar siempre y cuando eso te haga sonreír. Hazlo también cuando tu interior te pida que grites, nunca dejes que algo muera o calle dentro de ti. Así solo permites que algo se borre de tus recuerdos, que a veces esta bien...

Pero que seriamos sin todos esos recuerdos? Sin todas experiencias que nos hacen ser como somos?

Vivir al máximo es un propósito estupendo, pero disfruta de cada momento, de cada rayo de sol que roza tu piel, de cada pensamiento que se te pase por tu mente, actúa como quieras, no tengas miedo a reacciones, sé tú y solo tú.

Lara Marza

lunes, 7 de noviembre de 2016

Desorden.

Con los ojos medio cerrados, no quería despertar. Sabía que si la luz era capaz de entrar en mi iba a amanecer.

Pero como soy una torpe y eso de tener cuidado no se me da del todo bien, la luz entró. Mis párpados se abrieron y mis pupilas se redujeron. No paraba de bostezar pues había tenido un día duro. Con muchas cosas en la cabeza, solo pensé en escribir. Sentarme y escribir.

Ver las pocas palabras que podía extraer de mi ser. Valorar la fluidez mental después de estar una semana entera sin parar. Mi cuerpo necesita un respiro, aunque en ocasiones hace amagos de tener energía de sobra.

Ayer, por ejemplo, me sentí muy torpe, mucho. De esas ocasiones en las que piensas... quién me mandaría a mi meterme en este fregado. Que disfruto mucho si, pero el no poder mejorar y avanzar, con lo perfeccionista que soy,  me supera. Que quizás sea y quién no vea que mejoro, pero para mí es poco. Me siento impotente al ver que no puedo llegar...

Y así estamos, con un poco de desorden.

Lara Marza