miércoles, 14 de junio de 2017

Entre miedos

Y sin querer estaba metida en otro lío, un lío de esos como los de los auriculares, que no sabes ni por donde empezar. 

Bien, en realidad la cosa no era tan grave. Ciertamente era miedo lo que tenía. A qué? pues a muchas cosas. Empezando por no dominar la situación. 

No era capaz de sentirse segura si no era ella quién controlaba todo. Y suena raro y feo, si. Pero era así y no había más. Era así y no lo podía remediar. Ni yo quería que lo hiciera, me gustaba así.

Pero las apariencias engañan, tu la ves vestida de diosa siempre, aunque ella nunca se ha sentido así. No duda en hacerse notar, porque la soledad le abruma. 

La soledad la cohíbe de tal manera, que no parece ella. Una extraña metida en su cuerpo, como una pelirroja sin pecas, una rosa sin pétalos, una playa sin mar... Algo extraño ocurre.

Entre miedos, corazas, lloros  y sonrisas ella vivía. Vivía a su manera, siendo así, tan suya, tan libre, tan ella.

Lara Marza

martes, 2 de mayo de 2017

Ella era así

Ella era así. Llegaba sin previo aviso y se iba de igual manera. Aunque sobretodo, siempre se guiaba por las sensaciones de su piel.

Estaba claro que su pensamiento nunca era demasiado claro. Y como tantas veces había dicho su madre, "tu cerebro va más rápido que tu voz". 

Sentía demasiadas cosas a la vez. Un toque de desconfianza en cada palabra la hacían volver al mundo real. Donde las mentiras existían y no podía soportarlas. 

Quizás se sentía demasiado insegura en ciertos momentos, aunque siempre sacaba una sonrisa que alegraba a todo el mundo. Su vitalidad y su coraje para ver las cosas de otra manera, su gracia para hacer reír a aquellos que la rodean... sin duda era ella.

También ha aprendido a ver las cosas con perspectiva, a irse de dónde no la valoran y a aceptar derrotas. A resurgir de sus cenizas de forma constante, a vivir cada minuto al máximo, a ser más ella.

Y sin pensarlo más, ella era así.


Lara Marza

jueves, 9 de marzo de 2017

Confía en ti

Espero que lo entiendas, si simplemente que lo entiendas. Y así, un día tras otro.

Con los pensamientos del revés empezó a escribir, con música de fondo que quizás molestaba más que inspiraba... Ella seguía fuerte, como es ella, perdón. Como la han hecho ser. Sí, fuerte.

Su mente divagaba por cientos de lugares sin llegar a ninguno, pero volviendo siempre la tierra. Esa misma tierra que la ha visto crecer, que la ha hecho persona. Ese misma que siempre, absolutamente siempre le ha dicho confía en ti misma.

Y ella eso hizo, confiar en ella misma siempre. Sin apenas notarlo, durante años habían introducido en ella una especie de veneno... Pero pasado un tiempo ella se acostumbro a el y simplemente ya no le hacía efecto. Así que un estupendo día, confió en si misma de nuevo y aquel día más que nunca. Empezó a liberarse de ese veneno que la paralizaba, empezó a gritar al mundo como era ella, también a darse cuenta de lo que quería, y así sin más, volvía a ser ella. Tan bonita cuando sonríe, tan suya cuando dice que lleva el pelo fatal, tan inesperada cuando dice una tontería en medio de una conversación seria, tan fuerte cuando con un nudo en la garganta aguanta viento y marea, tan... como siempre.

Recuerda quién eres, de donde vienes y de quién te rodeas, pero sobretodo confía siempre en ti.

Lara Marza

martes, 7 de marzo de 2017

De color miel

El color miel cubría sus ojos, con una mirada tan intensa. Era imposible no pensar que estaba mirando. Con esa faz tan seria al principio, pero con esa sonrisa tonta al final.

Con ese quiero y no puedo, con ese rostro de tener mil y una cosas en la cabeza, pero no saber por donde sacarlas.

Miraba intensamente un día y otro también, no hablaba, solo observaba. Observaba a la perfección como se movía ella, como sonreía, como decía esas tonterías estúpidas, como le devolvía las miradas medio a escondidas, intentando decirse a ella misma que no era posible lo que pasaba por su cabeza.

Así sin más, el roce de su piel blanca como la seda hizo ver que ambos sentían algo, no sabían del todo muy bien el que, pero sentían. Ansiaban estar horas y horas hablando, o simplemente haciendo nada o haciendo de todo, la cuestión era pasar tiempo juntos. Y con pocos días por delante, ellos lo sabían. Tenían demasiado claro que tenia un fin demasiado marcado, aunque lo pensaban repentinamente y al minuto siguiente era como si tuvieran toda la vida por delante. 

Mil cosas raras y extrañas pasaban entre ellos, no había limite. Escusas baratas para otros, momentos intensos y rápidos para ellos. Hablaban de hacer cosas, pero con verse tenían más que suficiente. 

Pero llegó el día, él se iba. No volverían a tener contacto, no sabrían jamás uno del otro. Y aunque la vida a veces es muy puta, de vez en cuando te manda algún regalo. Como no poder olvidar, esos ojos de color miel.

Lara Marza

domingo, 5 de febrero de 2017

Su piel

Su piel, como todas imperfecta. Aunque esas imperfecciones la hacían única. Tan tersa y suave que solo incitaba a tocarla.

Rozar cada milímetro de su piel. Llena de pecas estaba, y yo solo tenía ganas de tocarla, de explorar con detalle cada uno de esos lunares que ella intentaba ocultar. Decía que al natural estaba fea, aunque lo que ella no sabía es que era cuando más me apetecía que fuera ella.

Tan rebelde, tan suya. Con esa sonrisa en la cara, entre vergüenza y sinvergüenza. Con la mirada picarona que no puede evitar poner. Diciendo tonterías a más no poder, tonterías de esas que no tienen sentido alguno pero si ella las dice no hay quién resista sin reír. Su risa pegajosa, que la mayoría de veces parece que se vaya a ahogar de lo a gusto que se ríe. 

Como no, así es ella. Intensa, rebelde, fuerte... como su piel.

Lara Marza

jueves, 12 de enero de 2017

Muda

Y se quedó muda, después de tanto tiempo hablando sin que nadie la oyera. Sus palabras hacían demasiado ruido para ser escuchadas, pues su voz se apagaba lentamente tras cada suspiro y ella sin pensarlo también lo hacía.

Sin labios para expresar todo lo que ella quería se dejo llevar. Permitió que su mente sobrevolara horizontes y montañas, imaginando un mundo lleno de sonrisas que nunca acaban. Queriendo explorar al máximo cada instante, cada segundo... 

Sus pies notaba la arena fría entre sus dedos, y sus manos calientes por el sol de mediodía dejaban entrever esa perfecta piel que la dibuja. Llena de lunares y lugares escondidos, con su aroma tan sumamente peculiar que es imposible imitarla. Con tanto temple miraba al mar, que simplemente se quedó muda.

Lara Marza

martes, 3 de enero de 2017

Quisiera

Y de repente, empecé a recordar que quisiera haberte contado tantas cosas, quisiera no haber sentido todo el dolor que sentí.

Hubiera preferido poder verte al otro lado, hubiera querido no tener que dejar de pensar.

Me hubiera gustado que el valor recorriera tus venas, pero no fue ese tu fuerte.

Quizás nada de esto hubiera ocurrido o tal vez si. Ya estábamos rotos. Y lo peor es que no era por fuera, si no en lo más profundo de nuestras entrañas. Ahí y solo ahí notábamos como nos deshacíamos como la nieve bajo el primer rayo de sol de la primavera.

Como nos fracturábamos para nunca jamás ser uno.  Como yo decidí evadirme del planeta en el que había vivido y tu empezar a cohabitar en otro. Y así, sin más vivíamos separados por millones de años luz. Y aunque intentara viajar, era imposible recuperar la cercanía que teníamos, porque te fuiste.

Y no te culpo, quizás todo tenía que pasar y ya esta. Lo único que espero es que cuides a ese alguien mejor de lo que me cuidaste a mi. Simplemente te deseo lo mejor.

Lara Marza